10 Cualidades que los padres necesitan tener para educar correctamente a los hijos
  • "El hombre cree más con los ojos que con los oídos, por eso largo es el camino a través de reglas y normas, corto y eficaz a través del ejemplo. Enseñar a los hijos va mucho más allá de crear o aplicar reglas y normas. Debemos vivir lo que enseñamos.

  • Reglas y normas

  • A los padres es dado por la sociedad, por Dios o por la conciencia de progenie, el poder de crear o adaptar reglas y normas que deben ser seguidas por los hijos. Es nuestro deber de padres crearlas y aplicarlas si queremos educar correctamente a nuestros hijos. Generalmente decimos: "No pelees con tu hermano", "No dejes tus cosas esparcidas", "No lastiques al perro" y cosas de ese tipo. Generalmente no funcionan.

  • ¿Por qué este tipo de norma y norma no funciona?

  • La mente no registra la palabra "no"

  • El contenido que sigue es que se graba en la mente. La frase "no deje sus cosas esparcidas", se quedará en la mente del niño de la siguiente manera: "sus cosas esparcidas", "cosas esparcidas". Es ese comportamiento que continuará. Lo correcto podría ser: "organice sus cosas", "guarde su material escolar cuando llegue", "sea bonito con el perro", "divida los juguetes con su hermano". Las reglas y normas deben ser enseñadas en casa, pero destacar el comportamiento positivo tendrá mejor efecto que hablar en el negativo.

  • El niño ve, el niño hace

  • Si el hijo ve a los padres gritando y siendo bruscos en casa, ellos harán lo mismo. Si los padres golpean al perro, o lo colocan hacia fuera de manera agresiva, es fácil imaginar cómo el niño tratar el animal.

  • Tuve un tiempo duro peleando con mi hijo mayor para que arreglara la habitación tan pronto como llegar a la escuela. Él lo protegía hasta alrededor de las 5 de la tarde, cuando entonces se arreglaba rápidamente. Por más que yo hablara, peleara o prometía castigos y restricciones, era el resultado que obtenía. Hasta que descubrí la razón. Yo comenzaba mi día preparando el desayuno, colocando ropa para lavar y sentándome al ordenador para trabajar. Los niños se quedaban solos para ir a la escuela y yo sólo se veía si estaba bien. Cuando volvía todavía estaba trabajando. Servía un almuerzo preparado rápidamente. Hacía lo que tuviera que hacer en la calle: supermercado, bancos, etc. Cuando llegaba a casa, trabajaba un poco más, les servía una merienda, volvía a trabajar y paraba para descansar alrededor de las 5 de la tarde. En ese horario, yo arreglaba mi habitación, recogía y doblaba la ropa lavada, barrida y arreglaba todo, limpiaba la cocina y preparaba la cena. Fue entonces cuando percibí que era justamente el horario en que mi hijo arreglaba su habitación. Coincidencia? No, niño ve, niño lo hace.

  • El poder del ejemplo

  • Si queremos que nuestros hijos tengan una buena conducta, no mientan, no hablen mal, sean honestos y trabajadores, virtuosos y de buen carácter, debemos cultivar todas esas actitudes en nosotros mismos. Hablar mal de los vecinos, mandar al niño mentir al teléfono diciendo que no estamos, huir de nuestras responsabilidades, mandar que hagan el trabajo doméstico que detestamos mientras asistimos a televisión creará hijos perezosos, irresponsables, deshonestos y mentirosos.

  • Algunas actitudes que podemos desarrollar para criar hijos bien educados

  • No mienten. Nunca. Por más difícil y embarazoso que sea la verdad.

    1. Dirija conscientemente. No viole las leyes de tránsito. (Por encima de todo nunca beba antes de conducir, de hecho, no beba ni use sustancias nocivas en ninguna hipótesis. Es más probable que sus hijos nunca las utilicen).

    2. Habla bajo en casa. Sea cortés y gentil.

    3. No pelee con su cónyuge delante de los niños.

    4. No se lamente o reclame todo el tiempo.

    5. No ve los programas de TV que no desea que sus hijos asistan.

    6. No hable mal de otras personas. No utilice el lenguaje inapropiado.

    7. Mantenga sus propias cosas organizadas y limpias. Ame el trabajo.

    8. No seas cariñoso con ellas sólo cuando hacen las cosas correctas.

    9. Cumpla lo que promete.

    10. Recuerde, los niños son como esponjas absorbiendo todo lo que ven y oyen. Ellas observan a los padres desde cuando se despiertan hasta que se van a dormir. No culpe a sus hijos por un comportamiento que puede ser el suyo. Sólo se eduque. Una vez mis hijos estaban ganando peso muy rápidamente y los llevé a un endocrinólogo. Reclamé que estaban comiendo muchos dulces y galletas rellenas y tomando refrigerante. El endocrinólogo dijo: "Ah, es, ¿y quién compra eso para ellos?". ¿Adivinen quién era? Mi marido y yo. Cambiamos nuestros hábitos, ellos cambiaron los de ellos.

  • Como regla general cambiar nuestro lenguaje y actitud tiene gran efecto en la educación de nuestros hijos. Reforzar lo positivo y ser un ejemplo para esos ojitos y oídos que nos siguen todo el día.

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