10 Lecciones que su hijo necesita para no ser arrogante
  • Hay una competencia acertada en el trabajo, en la escuela, entre los amigos y en otros ambientes sociales, para determinar quién se destaca más, quién es más influyente, más admirado, más popular. Parece que las personas necesitan estar en evidencia, ser aplaudidas para sentirse realizadas. Pocos son propensos a aprender, a escuchar, a reconocer su error, a disculparse, a correr atrás hacia una reconciliación. La arrogancia parece imperar.

  • Según la Wikipedia, laarrogancia es el sentimiento que caracteriza la falta de humildad. [El arrogante] no desea oír a los demás, aprender algo que no sepa o se siente al mismo nivel de su prójimo. el orgullo excesivo, la soberbia, la altivez, el exceso de vanidad por el propio saber o el éxito."

  • En lugar de usarse a sí mismo como un parámetro para medir su progreso - buscando ser, día tras día, una persona mejor de lo que ha sido - el arrogante se compara a los que están a su alrededor. Esto genera disputa y envidia. Él encuentra serias dificultades para relacionarse y acaba quedando solo e infeliz.

  • Personas que se complacen en la simplicidad y defienden la frugalidad, desean que su familia vea el mundo de la misma perspectiva.

  • Usted, que es padre o madre que aprecia la humildad, sabe que no es una tarea fácil enseñar a su hijo a ser una persona modesta - aún más si usted tiene condiciones financieras para satisfacer sus deseos - principalmente cuando sus amigos tienen lo que desean y acaban despreciando a quien no tiene. O, entonces, si él se destaca por su capacidad intelectual, o por su apariencia, o por sus talentos, puede ser muy difícil hacerle aceptar que no debe sentirse superior, cuando está rodeado por aduladores.

  • Para ayudarle en la tarea de ayudar a su hijo a cultivar la simplicidad, le daremos las siguientes sugerencias:

  • 1. Ayude a desarrollar empatía hacia las necesidades ajenas

  • Desde muy temprano, hágalo comprender sobre la diversidad de condiciones a la que muchas personas están sujetas, como miseria, deficiencias, abandono, etc. Ayúdale a sentir compasión por esas personas. Invítalo a visitarlas, compartir sus bienes, darles atención y cariño.

  • 2. Sea prudente al elogiarlo

  • Su hijo puede llegar a ser arrogante si usted lo coloca en un pedestal por tener talentos, belleza física o un CI alto. Sea sabio al elogiarlo. Jamás lo compare a otros niños. La tendencia es que él se distraiga de ellas o las trate mal, pensando ser inferiores a él.

  • 3. Muestre lo que realmente tiene valor

  • Hazle entender que no son los bienes materiales, la belleza, los talentos, ni la popularidad que harán de él una persona mejor. Muestre que sus mayores tesoros son su familia, sus buenas obras, su integridad. Cuéntele que muchas personas roban, engañan, traicionan y participan de otros embustes motivados por la codicia y para obtener status.

  • 4. Evite dar todo lo que desea

  • Jamás deje a su hijo pensar que puede tener todo lo que ambiciona, en el momento que desee. Si atendemos prontamente a todos sus deseos, le animará a ser consumista y egocéntrico. El día en que no puedes dar lo que él pide, él podrá hacer cosas terribles para demostrar su revuelta o para intentar conseguir lo que tanto desea.

  • Aunque su situación financiera le permita, procure no darle siempre ropa de marca, juguetes caros o tecnologías de punta. Tener estas cosas produce status. Y su hijo no sólo será tentado a sentirse superior a los niños que no pueden tenerlos, como será blanco de amigos interesados.

  • No hay problemas en la compra de un buen par de zapatos cuando está necesitando calzado nuevo, por ejemplo. Sin embargo, ayúdelo a comprender la diferencia entre el deseo y la necesidad.

  • 5. Déle responsabilidades

  • Haga que ayude en las tareas de la casa. También le dará algunos trabajos remunerados (que no estén relacionados con sus obligaciones cotidianas). Él necesita sentir en la piel que no es fácil ganar dinero. Esto le ayudará a comprender mejor los conceptos de trabajo y sacrificio.

  • 6. Aléjate a tener siempre disposición para aprender

  • Hazlo entender esta lección: "Nadie es tan ignorante que no tenga algo que enseñar. Nadie es tan sabio que no tenga algo que aprender. Blaise Pascal.

  • 7. Ayúdelo a desarrollar gratitud

  • Recuerde que sin su sacrificio, el de su cónyuge, de los abuelos, de sus colaboradores o de cualquier otra persona que haya contribuido directa e indirectamente para que él pudiera tener la vida que tiene, él no estaría en aquella situación privilegiada. Le animo a expresar su gratitud a esas personas.

  • Según algunos psicólogos, las personas que sienten gratitud tienen más tendencia a usar de empatía, a perdonar con más facilidad, son más agradables y menos narcisistas.

  • 8. Dígale que la vida puede cambiar

  • En lugar de sentirse mejor que las otras personas, necesita saber que nadie está libre de pasar por situaciones difíciles, como pérdidas financieras, accidentes o enfermedades. Siendo así, incluso él puede ser privado de dinero, de la belleza, de los talentos, o de cualquier cosa que podría ser motivo para que él se sentía superior a los demás.

  • 9. Aléjate a cultivar amistades verdaderas

  • Dígale que los mejores amigos no necesitan ser ricos, bonitos, inteligentes, talentosos o populares. Ellos necesitan ser leales, dignos, honestos y virtuosos. Hazlo observar, por encima de todo, la conducta de las personas. Previene a su hijo contra personas interesadas y las que pueden desencadenarse.

  • 10. Sea un ejemplo de simplicidad y simpatía

  • Usted puede darle grandes lecciones de simplicidad por la forma en que trata a las otras personas. Al tratar a todos con gentileza y educación, independiente de la clase social, de la etnia, de la apariencia, de la capacidad intelectual, usted estará persuadiendo a actuar de la misma forma.

  • Haga la diferencia en este mundo enseñando a su hijo a ser una persona agradable, bondadosa, empática y altruista. Sea usted mismo lo que espera de él. Los buenos ejemplos inducen a la acción y surgen más efecto que mil amonestaciones.