No se burla de la injusticia, sino de la verdad;
  • Ayudar a alguien sin mirar a quién: No importa quién vamos a ayudar mientras ayudemos.

  • Ayudar sin pedir nada a cambio: Pierde el sentido de ayudar a alguien sólo porque va a recibir algo a cambio.

  • Ayuda física: La ayuda necesita ser inmediata si es por falta de comida, que podamos providenciar; si es por falta de vestimenta, debemos hacer lo mismo.

  • Ayuda espiritual: Si la ayuda es de carácter espiritual como un hombro amigo, alguien para desahogarse, esté dispuesto a ayudar.

  • No hay hora: La caridad no marca hora, imagine necesitar a alguien, pero sólo poder ser con hora marcada, si de esta forma deja de ser caridad y pasa a ser favor. La caridad no es compleja: La caridad no es sólo atender las necesidades urgentes, involucra las pequeñas cosas como ayudar a una señora a llevar las bolsas, a atravesar la calle, o dar lugar a los señores de edad en el autobús.

  • La caridad comienza en el hogar: Practicamos actos de caridad dentro de nuestro hogar al ayudar a la esposa a lavar una vajilla, o incluso al cuidar de los hijos mientras el otro está haciendo algo importante.

  • Ser amable: Es común, principalmente entre los brasileños, crear una amistad rápida, sea en la fila de un banco, en la espera de una consulta médica, y la persona acaba relatando algo que le sucede, como un desahogo, por eso siempre dé oídos, tal vez sea lo que la persona simplemente necesita.

  • La educación abre puertas: Sea siempre educado, tienen personas que ganan el día sólo con un gesto de preocupación y educación del prójimo.

    1. Enfrentar las pequeñas necesidades diarias: Todos los días tenemos la oportunidad de ser caritativos, si tenemos un verdadero deseo de servir necesitamos ver lo que esta sucediendo a nuestro alrededor y de acuerdo con las necesidades servir con atención y amor.

    2. La caridad puede transformar nuestra visión del mundo; la práctica de la caridad diaria puede transformarnos de dentro hacia fuera como ciudadanos capaces de amar al otro con un puro amor, sin interés, con una verdadera preocupación con el prójimo, principalmente con el deseo de transformar el ambiente en que vivimos y de esta forma poder contribuir a un mundo mejor, más justo y compasivo.