10 Actitudes que amenizan las peleas entre hermanos
  • Madres, padres, cuidadores de los niños saben que necesitan ser mediadores de conflictos. Brigadas y discusiones entre hermanos se suceden todo el tiempo. Y para el niño que no tiene un hermano para pelear no hay tiempo malo: ella va a encontrar a alguien para eso, sea un primo o compañeros de la escuela. Las Brigadas constantes desgraciadamente forman parte de la infancia y la adolescencia.

  • Las peleas entre hermanos son necesarias para su desarrollo, dicen expertos. A través de esta convivencia de las cosas disputadas, sean objetos, lugares o atención de un adulto, ellos se desarrollan y dependiendo de cómo aprendieron a lidiar con ellas en la infancia, sabrán enfrentar las dificultades en las relaciones de la vida adulta.

  • Como responsables, los que están cuidando a los niños tienen un papel fundamental en cómo los pequeños aprenderán esta dura lección. Algunas ideas de expertos que amenizan las dificultades y ayudan positivamente al crecimiento de los niños.

  • 1. Mantener la calma

  • Para los niños, los padres son su imagen superior. Manteniendo la calma, no prestando atención a uno u otro hijo, escuchando a cada uno y ayudando a ambos en la decisión, la enseñanza es que es posible convivir en armonía.

  • 2. Resolver el conflicto

  • Para el niño no existe solución, pues el otro quiere exactamente lo mismo que él. Para los padres siempre habrá. Conversar tranquilamente y decidir juntos y con justicia cómo debe hacerse el compartir, teniendo la certeza de que ambos están satisfechos, ayuda. Preestablecer reglas y recordarlas a la hora del problema auxilia en la resolución.

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  • 3. Esperar el momento oportuno de intervenir

  • La voluntad es gritar allá de la cocina: paren ahora o van a quedar de castigo. Tener paciencia y conseguir esperar que ellos intenten resolver solos es bueno para todos, evita desgastes constantes de los padres y los hijos maduran tomando sus propias decisiones. Si la pelea está durando demasiado tiempo, es sabio intervenir.

  • 4. Evitar castigos excesivos

  • Es agotador. Agotador. Se puede imaginar que, colocando a los niños de castigo a cada desavenencia, ellos desistirán y la paz reinará en el hogar. Desafortunadamente no es así. Ellos necesitan interactuar para su crecimiento y aprender de sus errores. El castigo de cada pelea sólo perjudicará aún más y aumentará la disputa entre ellos, pues uno sentirá que el otro es privilegiado por haber quedado bocado y haber salido del castigo primero o por ser más joven y quedarse menos tiempo en el rincón para pensar. Y eso sólo aumentará los motivos para futuras peleas.

  • Lea: Disciplina y castigo no son la misma cosa

  • 5. Evitar comparaciones

  • Esta es una de las principales. Al comparar hermanos o privilegiar uno por ser más quieto que el otro la información recibida por los niños es que el responsable sólo ama al otro. Las peleas aumentarán significativamente, al final el hijo que se siente menospreciado hará todo para conquistar el amor y la atención de los padres, aunque para lograrlo, se pelea más.

  • 6. Enseñar principios

  • Cuando hay reglas en el hogar, enseñanzas de amar al prójimo, dividir y respetar, las resoluciones de los conflictos se vuelven más simples. Los padres pueden recordar los principios a la hora del debate. Ellos pensarán al respecto y sabrán que están equivocándose, además de intentar mejorar en el futuro.

  • 7. Nunca gritar

  • Entrar en una discusión hablando más alto que los hijos no resuelve también. Esto asusta y puede herir su autoestima. Una vez más el autocontrol debe entrar en acción.

  • Lea: Madre que grita: Cómo vencer la tendencia a gritar

  • 8. Nunca disminuir al niño

  • No hacer comparaciones ayuda a evitar encantamiento, pero cuando los padres se burlan o hablan abusivamente del carácter del niño, esto puede ser destructor. Incluso con las mejores de las intenciones o con frases inocentes como "sea un chico", los padres pueden lastimar y mucho sus hijos, etiquetando, usando términos peyorativos o hasta palabres. Cuando actitudes como ésta se toman, puede aguardar por más y más peleas cada día que pasa.

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  • 9. Separar el error de la persona

  • Mostrar el niño que lo que está pasando es mal, pero que el amor sentido por cada uno de ellos es el mismo aumenta la autoconfianza del pequeño y evita peleas. Ellos entenderán que las cosas pueden ser resueltas y que siempre serán amados por los padres. No es fácil amar a un hijo que tiene un temperamento difícil e inconstante, pero es justamente este hijo que más necesita sentir que es amado para que evite las dificultades.

  • 10. Empatía

  • Los padres pueden colocarse mentalmente en el lugar del niño y con mirada madura ayudar a resolver adecuadamente. También pueden extender la invitación a ellos preguntando cómo creen que el hermanito se siente con la pelea o con el motivo de ella.

  • Con el conocimiento de que las peleas entre hermanos son comunes y necesarias para el desarrollo de ellos y que las actitudes de los padres pueden disminuir estos embates, amenizar estas situaciones desagradables se hará cada vez menos necesario.

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